symp
salir de la zona de confort
  • Práctica de Reiki: saliendo de la zona de confort

    Belén Sheppard


    Más Artículos

  • La practica habitual del reiki, tiene como uno de sus objetivos el buscar salirse de las zonas cómodas a través de ir aplicando lo que se va aprendiendo

Todo nuevo conocimiento implica la modificación de una estructura previa, para la cual se requiere una preparación y un deseo de querer incorporarlo. En este proceso, también es necesario un pasaje de dicho conocimiento a través del cuerpo, es decir, permitirse experimentarlo.

Para ayudarnos a incorporar estos cambios la disciplina, a través de los ejercicios que propone, nos permite mantener un orden y así transitar el camino, mejorando nuestra calidad de vida, ya que genera el hábito de incorporar el Reiki a las actividades diarias.

Es importante respetar nuestros procesos y aceptar que tenemos que pasar por ellos con el fin de entender y así adquirir el conocimiento. En un principio nos podemos frustrar, sentir malestares e innumerables emociones pero sólo con este proceso mantenido en el tiempo vamos a poder alcanzar los objetivos. En mi caso, por ejemplo. Al visualizar aquello que me escondía, al principio me sentí enfadada, mareada , desentendida, malhumorada. Algo no encajaba con lo que yo creía que era la realidad, negada la mayoría de las veces a salir de mi zona de confort. He sentido desconfianza, enojos y vergüenza. Me sentía enemiga de todo lo nuevo que estaba por atravesar. Recuerdo que me llevó mucho tiempo entender esa sensación y sacármela de encima como un saco grueso y pesado.

Desde entonces, y todos los días agradezco haber encontrado dichos obstáculos, ya que me permitieron mejorar la calidad de pensamiento y, a su vez, de mis acciones.

En el seminario primer grado me impactó que muchas cosas que decía el sensei en algún momento de mi vida las había pensado, pero no les había prestado atención. La disciplina me permitió conectar el cuerpo con los pensamientos y seguir el hilo de la coherencia en todo momento desde el interior hacia el exterior, representando así un fractal en el accionar.

Al ir transitando este camino, con la disciplina como herramienta nos vamos a encontrar con muchas estructuras para romper, algunas en horas, días, semanas y hasta meses. Lo importantes es hacerlo siempre con voluntad y constancia.

Es nuestra responsabilidad dejar de lado las excusas y salir de esa inercia que nos lleva a no actuar porque el resto no lo hace. Para ello debemos mantener un orden y crear un espacio donde podamos conectarnos con nosotros mismos, desde el amor y la comprensión, regalándonos un momento de consciencia plena.