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reiki y kaizen
  • Del Error al Kaizen

    Gabriela Chaile Sensei


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  • "Cada aspecto de un error que ignoramos, se convierte en una garantía de que lo volveremos a cometer"

Es interesante observar el comportamiento que tenemos como seres humanos cuando la realidad nos muestra que nos hemos equivocado.

He observado y experimentado, diferentes maneras de relación entre el ser humano y el error.

Se trate de la equivocación ajena o propia, lo primero que surge es el discernimiento y automáticamente el juicio. Se compara con una nube enorme de información dentro de la cual se almacenan valores, creencias, ideas y acontecimientos ya vivenciados (entre muchas otras), y de manera casi automática se toma una postura acerca de ese desacierto.

Se tiende por lo general a caer en la polaridad de aprobar o desaprobar, pero no se trata solamente de lo que acontece en la mente, sino de la acción posterior lo que puede hacernos avanzar, o retroceder en un camino de conocimiento.

¿Alguna vez experimentaste las sensaciones de ese instante de desconcierto en donde la realidad te dice “No, no es así”?

Al enfrentarse con la verdad, a veces surge una forma de reaccionar que está comandada por un aspecto casi fundamental dentro de nuestra cultura, la culpa.

El sentimiento de culpa, que está armado y empaquetado para automáticamente buscar un culpable al cual castigar hace que cuando somos nosotros mismos quienes nos hemos equivocado, movilicemos una enorme cantidad de energía en función de negar, ocultar y evadir por completo no solamente aquello en lo que nos equivocamos, también el “castigo” que inconscientemente creemos que viene añadido. Esta forma, no de actuar, sino de reaccionar; desemboca en un sin fin de excusas que pueden ir desde la negación rotunda, hasta la más acalorada ofensa, pasando por la victimización y miles de justificaciones de “por qué erré”. Y el error no solamente pasa desapercibido, sino que además como no se corrige, se queda a vivir con nosotros tomando diferentes formas, que tarde o temprano tendremos que enfrentar, porque podemos poner énfasis en meter el error bajo la alfombra, pero las consecuencias en su naturaleza de imprevisibilidad estarán ahí para nosotros.

Este impulso que se debe aprender a reconocer observando el propio comportamiento ante las equivocaciones, solamente nos desgasta energía, nos deja sin la oportunidad de volver a experimentar y definitivamente nos aleja del aprendizaje.

Cuando en lugar de ser negado el error es aceptado, la reacción emocional de raíz culposa deja de tener espacio, para dar lugar al análisis; por eso allí requerimos de la razón.

Aceptar la equivocación como parte de la naturaleza humana, no sólo nos hace modestos, y nos aleja de la arrogante creencia de que “sabemos todo lo que hacemos, y somos perfectos en nuestro accionar”, sino que nos abre una puerta hacia el aprendizaje y la mejoría constantes.

Reconocer un error supone la ruptura de un conjunto de ideas, lo que puede permitir también desestructurar determinadas creencias. Esto es algo que incomoda, fastidia y duele. Pero no se trata solamente de romper, sino de construir nuevas formas de pensar que estén más vinculadas con la realidad. Por esto, quienes en vez de reaccionar emocionalmente en el instante que se dan cuenta del error tienen una actitud analítica, poniendo atención a los detalles del error en lugar de negarlos, se abre el camino del aprendizaje a nuevos conocimientos, a nuevas formas de pensar y de volver a hacer, pero forjando una experiencia diferente generando nuevas oportunidades, trascendiendo de lo conocido a lo desconocido.

La Cultura Nipona tiene desarrollado un concepto para esto, y se llama “Kaizen” (改善, 'cambio beneficioso"), un tema en efecto amplio y digno de estudio para quienes buscan eficacia, perfeccionamiento y la labor para la excelencia.

Animo al lector al ejercicio de observar en sí mismo y en su entorno la reflexión que estoy compartiendo, para que además de contrastar la misma con la realidad, pueda descubrir todavía más y, como me dijo una vez DelforWykanmuraLaime, ChasiAymara; “vaya usted, y forme su propia opinión que lo que yo pueda transmitir es solo mi propia experiencia”.